Estaba de camino a casa cuando recibo una llamada, era un potencial cliente, alguien le dio una de mis tarjetas y fijamos un punto de encuentro para explicarle los detalles de mi trabajo, como él sólo podía en la noche, decidí que nos veríamos en la U, en la hora de receso, el señor llegó pero se tuvo que ir por algún percance y le dije que para reunirnos el siguiente día, que me llamara…
Al siguiente día yo estaba en el laboratorio de la Universidad, era de mañana, me llaman de una Empresa a la cual, si le llegan clientes de páginas Web, me llaman para hacerles el trabajo, sino no pasa nada, y este era el primer trabajo desde la primera vez que habíamos pactado, para trabajar de esta forma. Me dice que para reunirnos a la una de la tarde en la oficina, que a esa hora va el cliente…
Pasa el tiempo y llega la una, justo que entro a la oficina me llama el cliente con el que no me pude encontrar para vernos ahorita y le digo que en cuanto me desocupe le llamo para encontrarnos. Bien, espero a que llegue el cliente que el gerente de esta empresa contactó. Llega el cliente, me explica el proyecto, le indico como se trabajaría, lo que falta, y los por menores. Terminada la reunión, me quedo conversando con el gerente de la empresa, de ciertos proyectos que tiene en mente; conozco a una chica muy bonita y simpática, encargada del mercadeo de la empresa, es colombiana conversamos por un rato, mientras el gerente se encargaba de ciertos asuntos; termina la reunión improvisada con el gerente, salgo de la oficina y llamo al cliente que me había llamado, para fijar un punto de encuentro (aún no había almorzado y ya eran las 3 de la tarde) y en ese instante me dirijo hacia allá, sin perder tiempo. Era en el parque (yo freelance, no dispongo de un local, más que en mi casa), bueno, llego al lugar y espero.
Por casualidad veo al cliente que la empresa había contactado, yo pienso: “ha de estar haciendo tramites, por ahí…”. Mi cliente no llega, y el señor este, estaba que se daba las vueltas en el parque como buscando a alguien, yo pienso OH por dios! es él mismo señor!!, para asegurarme yo le llamo a mi cliente para ver si este señor contesta el teléfono, y efectivamente saca su celular y contesta, yo ya llamando a los mil demonios (en mi mente)… y entonces me dice: “ya estoy en el parque, dónde está usted?, yo caminando hacia él, con voz de cabroneado le digo: “estoy frente a usted”, él: “dónde? no lo veo”, yo: “estoy… aquí”, hasta que me ve, y él dice: “pero…” (con mirada de incertidumbre), y yo: “sí, soy yo mismo…”, él: “ah!, chuticas… … es usted mismo… entonces… nos vemos en la oficina el lunes”.